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miércoles, 17 de diciembre de 2008

LA VIDA ES COMO UN TORO

No sé si la vida es como un toro (como dice el gran filósofo Jesulín de Ubrique)
O las personas somos toreros en una plaza abarrotada, donde al ruedo pueden salir mariposas o leones, nos vestimos de luces o de gladiadores, armados hasta los dientes o desnudos y donde unas veces sales a hombros y otras directamente a la enfermería.

También existe la opción de quedarte en la barrera y ver la corrida desde el lugar mas cómodo; en este caso sólo tienes que agitar el pañuelo para juzgar a los demás sin mancharte, ni mojarte.

Es verdad que lo de ser torero ya no es como antes, donde era el héroe de nuestra España mas cañí, pero me gusta la similitud para reflexionar sobre las personas que de alguna manera salen a torear cada día, y miran la vida directamente a los ojos,...
Por un lado, nos provocan admiración y por otro son continuamente juzgados por lo que les observan cómodamente desde la barrera.

Eres torero o picador, espectador, apoderado?
Quieres ser valiente o no?
Que papel has elegido en esta vida?

Yo considero VALIENTES a las personas que eligen vivir, no sobrevivir .
Cantidad mas que calidad, que no les da miedo sentir ni opinar, que les importan los demás, pero no los utilizan, que deciden por sí mismos.

Dicho así y haciendo memoria de los numerosos powerpoints que llegan cada día con filosofías de este tipo parece que a tod@s nos gustaría ser así.

Pero mi percepción me dice todo lo contrario;
Creo y siento que somos unos hipócritas y aunque babeemos con los valientes de las películas y los libros, en el fondo lo que nos gusta es ser del montón, engancharnos a la rutina y al ruedo, no tener que pensar, ni decidir, vivir al rebufo, para que no nos cueste pedalear y si vemos a alguien que decide “coger el toro por los cuernos” pues lo observamos desde la distancia, desde nuestras comodidades y seguridades, mientras sonreimos de medio lado ante su excentricidad.

En definitiva, que este mundo en el que vivimos es un mundo de cobardes y sino mírate de cerca, observa en tu día a día cuantas veces eres valiente y cuantas callas, otorgas, incluso mientes para no moverte de tu sitio en la gradería a salvo de leones y otras fieras.
Cuantas veces decides no mojarte, no ya por los demas, sino por tí mismo, renuncias a lo que sientes, a lo que piensas, a lo que quieres, ..., cuantas veces te vendes, para no ser la nota disonante,
cuantas veces miras a otro lado, para no tomar partido
cuantas veces te refugias en tópicos "esto es lo que hay" para justificar tu comodidad.

Llamemos a las cosas por su nombre y dejemos de perdernos en poesias, y en frases hechas. No son buenos tiempos para los valientes, ni para los honestos. No esta de moda.

Tranquilo, no correeras riesgos, pero no olvidemos de esta plaza sólo se sale con los pies por delante

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